miércoles, 20 de octubre de 2010

¡Viva Rodaballo, un Pescado Diez!


Había y aún hay una vez un pez
De nombre era y aún es Rodaballo.
Montado siempre en su Mar-Caballo
Cabalga erecto, mostrando su tez.
Era joven, apuesto y galante
Pero ante todo es y era archihermoso
Con más belleza que fuerza un oso
Y así todos loan su talante:
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez
De nós el más guapo, un Pescado Diez!

Él no pasea mas sí desfila.
Su aleta no nada sino danza.
Desde la ballena de la panza
Hasta el plancton que ésta asimila.
Todos alzan semblante de Infante.
Y es que ni el altivo Don Merluzo,
Con su erótico labio de buzo,
Se opone a belleza semejante:
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez
De nós el más guapo, un Pescado Diez!

Con esmero toca su Jilquerra
Que no es guitarra ni es pandereta.
Al bueno hechiza cual marioneta
Y al malo encauza olvidando guerra.
La blanca sonrisa del artista,
Que a toda pescadilla enrojece,
Ilumina el baile de los peces
Y al fin todos salen a la pista:
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez
De nós el más guapo, un Pescado Diez!

Cuando era tan sólo un pezqueñín,
Sus nueve hermanos se trasladaron,
A Piscifactoría llegaron,
Y allí quedáronse hasta un sin fin.
El sabio Pulpo le dijo un día,
“Aquella aun no es ciudad para ti,
Eres muy lindo para estar allí.”
Ya sus hermanos se lo decían:
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez
De nós el más guapo, un Pescado Diez!

No existe animal en mar salada,
Con ese nadar de señorito,
Si es que es más bonito que el Bonito
Y más valiente que el Pez Espada.
Con su nueva sonrisa lateral,
Al pueblo se mete en el bolsillo.
Lo imitan, pues les entra el gusanillo.
¡Qué estilo!, piensan todos por igual:
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez
De nós el más guapo, un Pescado Diez!

Lleva días encerrado en casa,
En su enorme Catedral de Coral.
No sale ni para comprar la sal.
Está enfermo, en Babia ¿o qué le pasa?
A dónde mirar si no es para él.
Qué será de todos sin su Donjuán.
De ahí no lo saca ni el Cormorán.
Que salga ahora o me arranco la piel ¡!
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez
De nós el más guapo, un Pescado Diez!

Al fin sale de su enorme pazo.
¡Pero qué le pasa a Rodaballo!
Está feo y deforme cual callo.
Y esa cara... ¡parece un Picasso!
Los pescaisanos no dan creencia.
Petrificados justo en el acto,
Se han quedado estupidofactos.
Pero aun así exclaman por inercia:
Viva Rodaballo, el Señor Don Pez ¿
De nós el más guapo, un Pescado Diez ?

Se entierra bajo arena y desechos,
Para esconder su torcido aspecto,
Con el rostro caricaturesco,
Los pies al Norte y al Sur el pecho.
Al ciego Berberecho logra espantar,
Pues su fealdad no es sólo visual,
Y a Rodaballo eso no le da igual,
Por eso no hace más que recordar...
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez... Pez... Pez...
De nós el más guapo, un Pescado Diez... Diez... Diez...!

¿Qué fue de aquel porte y saber estar?
Ahora se arrastra bajo el suelo,
Y de él ahora el odio se hace dueño.
Así pues decide, sin más, atacar.
Pez Borracho es “testimonio” de ello:
“¡Rodaballo comiose un pececillo!”
Y del cebo cuelga un extraño hilillo____
Que lo arrastra a lo alto del cielo.
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez (¡hip!)
De nós el más guapo, (¡hip!) un Pescado Diez!

A un mundo muy extraño ha llegado,
Donde el agua es aire y las algas nubes.
Aquí no vive en casas comunes,
Sino en cajas con mar congelado.
Sobre un plato con plata de ley
Reposa Rodaballo en plan... ¡ÑAM!
Pero más pescados le acompañan.
Y es así que vuelve a ser el rey.
¡Viva Rodaballo, el Señor Don Pez
De nós el más RICO, un Pescado Diez!

Poesía Franciscana (de Fran).
20.10.20 10
Publicar un comentario